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Lecciones del VIH y del SIDA La importancia de adherirse al régimen de tratamiento

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Introducción

La terapia anti-retroviral es un trabajo en equipo. Tal como tú confías en que tus anti-retrovirales sean seguros y eficaces, tus medicamentos no trabajan solos—tú los tienes que tomar correctamente si quieres mantenerte sano. ésto se llama “adherencia al tratamiento”.

En términos generales, adherencia significa tomar las dosis correctas de tus medicamentos cada vez que debas, exactamente como te lo prescribió tu proveedor de atención médica o te lo recomendó tu farmacéutico (por ejemplo: con el estómago vacío, antes de acostarte, etc.).

Si bien la palabra adherencia suena sencilla, algunas veces no lo es. Los estudios muestran que incluso los doctores tienen enormes dificultades para tomar regímenes de medicamentos de manera estricta de acuerdo a las reglas, aún a corto plazo.

Esta lección habla sobre la adherencia al tratamiento del VIH, incluyendo el por qué es tan importante, algunas cuestiones que pueden entorpecer una buena adherencia y las maneras de superar estos obstáculos.

¿Por qué la adherencia es tan importante?

La adherencia es importante especialmente cuando se trata del tratamiento de la infección con el VIH. A partir del momento en que el VIH entra en el cuerpo, el virus está activo constantemente, buscando células CD4 para infectarlas y así poder reproducirse. El objetivo del tratamiento del VIH es impedir este proceso lo más posible, logrando en definitiva reducir la carga viral, mantenerla en niveles no detectables, y conservar recuentos altos de células CD4.

Para frenar la replicación del VIH y mantenerla suprimida exitosamente, es necesario que los niveles de los medicamentos para el VIH en la sangre se mantengan en niveles suficientemente altos las 24 horas del día, todos los días. Si los niveles disminuyen mucho, el VIH puede comenzar a replicarse. Y si esto sucede cuando los niveles de los medicamentos están bajos en la sangre, el virus puede cambiar su estructura (mutar) y convertirse en resistente a uno o más de los medicamentos que estuvieras tomando. Esto se llama “resistencia a los medicamentos”, puede causar que tus medicamentos dejen de funcionar adecuadamente y puede limitar futuras opciones de tratamiento. Un VIH resistente a los medicamentos también se puede transmitir a otras personas, haciendo que su propia infección sea más difícil de tratar.

Para más información sobre la resistencia a los medicamentos y las nuevas pruebas para medirla, haz clic en el enlace de la lección siguiente:

Lecciones del VIH y del SIDA Entender qué es la resistencia a los medicamentos y las pruebas para medirla

¿Qué necesito saber para asegurar una buena adherencia al tratamiento?

El primer paso es comprender cómo deben tomarse tus medicamentos actuales (o futuros). Puedes preguntarle a tu doctor o farmacéutico lo siguiente:

¿Cuántas pastillas de cada uno de los medicamentos debo tomar cada vez? Ahora, la mayoría de las personas con VIH toman menos pastillas que las que había que tomar cuando apareció la terapia combinada por primera vez. De hecho, existe un régimen completo de tratamiento que contiene tres medicamentos diferentes en una sola pastilla. Otras combinaciones de medicamentos comunes requieren que tomes unas dos a cinco cápsulas o tabletas en cada dosis, y si tienes inconvenientes en tragar pastillas es importante considerar la cantidad de pastillas.
 
¿Cuántas veces por día y en qué momento se supone que debo tomar cada uno de los medicamentos? Ninguno de los medicamentos que se usan comúnmente para tratar al VIH necesitan tomarse más de dos veces al día. Muchos medicamentos para el VIH se toman siempre una vez al día; otros siempre se toman dos veces al día. Algunos medicamentos se pueden tomar tanto una vez al día o dos veces al día, dependiendo de si has usado otros medicamentos para el VIH en el pasado (también cuenta la preferencia personal).
 
¿Debería tomar las pastillas con el estómago vacío o con comida? Algunos medicamentos para el VIH tienen algunos requerimientos. Esto significa que deben tomarse con o sin alimentos para que se puedan absorber adecuadamente. De la misma manera, la presencia o falta de alimentos en el estómago cuando se toman los medicamentos puede empeorar o aliviar los efectos secundarios. Afortunadamente, la mayoría de los medicamentos para el VIH se pueden tomar con o sin alimentos (pero asegúrate de que sea así, y sigue cualquier tipo de requerimiento alimentario que tengan tus medicamentos).
 
¿Puedo tomar mis medicamentos junto con otras medicaciones que esté tomando? Y, ¿qué pasa con los suplementos, hierbas y otras medicaciones que se compran sin receta médica? Muchos medicamentos para el VIH (y medicamentos para otras enfermedades, junto con otros tipos de terapias complementarias y suplementos nutricionales) pueden interactuar entre sí en el cuerpo. Algunos medicamentos, cuando se usan al mismo tiempo, pueden causar aumentos o disminuciones de los niveles del medicamento en la sangre (aún si se toman con horas o días de diferencia). Esto puede hacer que los medicamentos no funcionen eficazmente o que aumente el riesgo de desarrollar efectos secundarios. Cuando tu doctor y tu farmacéutico saben qué medicamentos recetados; y qué suplementos, hierbas u otras medicaciones estás tomando, los riesgos de padecer interacciones medicamentosas son mucho menores.
 
¿Qué debería hacer si me olvido o dejo de tomar una dosis? Olvidarse o dejar de tomar una dosis de medicamento de vez en cuando, es humano. El consejo de tu doctor o farmacéutico sería de tomarlo cuanto antes, si estás más cerca del horario originalmente establecido que del horario de la dosis siguiente. Por ejemplo, si estás tomando un régimen de una dosis al día y han pasado menos de 12 horas desde que omitiste tu dosis, tómala inmediatamente. Si han pasado más de 12 horas desde que omitiste la dosis, espera, y tomas la próxima dosis que te corresponda. Si te encuentras en una situación repetitiva en la que omites o te olvidas dosis, es fundamental que trates de buscar la causa y de resolverla.

¿Cuál es el mejor régimen de tratamiento para mí?

Elegir y mantenerse en el régimen de tratamiento para ti, dependerá de varios factores.

Primero, debes asegurarte de que estás tomando un régimen que sea seguro y eficaz. Para aprender más sobre las combinaciones de medicamentos más confiables, revisa las lecciones siguientes:

Lecciones del VIH y del SIDA ¿Cuándo debería comenzar el tratamiento y qué debería tomar primero?
¿Cuándo debería cambiar mi tratamiento y por cuáles medicamentos debería cambiar?

Otro factor a considerar cuando se elige un régimen de tratamiento nuevo (o quieres saber si el régimen que estás tomando es el adecuado para ti), es tu capacidad de poder tomar los medicamentos tal como han sido recetados. Esto requiere hablar con tu proveedor de atención médica acerca de tus preferencias de tratamiento, hábitos y obstáculos potenciales que perturben tu adherencia, para asegurarte de que estás tomando un régimen que sea fácil para ti y así evitar problemas para adherirte al mismo.

La siguiente es una lista de preguntas para que consideres con tu proveedor de atención médica cuando discutas la adherencia y decidas acerca de los tratamientos.

¿Tu rutina es la misma todos los días (y todas las noches), o cambia mucho diariamente? La repuesta a esta pregunta puede ayudar a determinar cuándo y cuántas veces por día debas tomar tus medicamentos.
 
¿Cómo es tu horario y tipo de comidas en un día típico? Las respuestas a esta pregunta podrían ayudar a determinar qué tipo de restricciones alimenticias podrías tolerar.
 
¿Te resulta difícil tragar pastillas, especialmente las grandes? Para ti podría ser mejor un régimen que contenga pastillas o tabletas pequeñas y en menor cantidad.
 
¿Qué otros medicamentos con o sin receta médica, o suplementos estás tomando? Algunos medicamentos se pueden tomar juntos, mientras que otros pueden necesitar que se modifiquen sus dosis cuando se los combina con otras medicaciones. Asegúrate de que tu proveedor de atención médica esté al tanto todas las medicaciones y suplementos que estés tomando.
 
¿Los efectos secundarios potenciales asociados con el régimen que estás considerando tomar, podrían ser problemáticos para ti? ¿Cómo lidiarías con problemas del estómago tales como las náuseas o la diarrea? ¿Los problemas para dormir o los mareos por la mañana podrían hacer que decidas interrumpir el tratamiento?

¿Lo más fácil es siempre lo mejor?

El tratamiento del VIH se ha transformado durante la década pasada. Cuando la combinación de medicamentos se convirtió en el tratamiento estándar para el VIH a mediados de 1990, mucha gente llegó a tomar hasta 20 pastillas, varias veces por día. Hoy, algunas personas están usando un régimen que requiere tomar sólo una pastilla, una vez al día. Esto es un gran avance.

Si bien no hay duda de que los regímenes que consisten en menor número de pastillas, menos veces al día, son muy tentadores, los regímenes que se toman una vez al día o consisten en sólo un par de pastillas no son necesariamente más fáciles o mejores que los regímenes que se toman dos veces al día o que requieren tomar cinco a seis pastillas.

Para empezar, un medicamento de una vez al día significa una vez cada 24 horas, no una vez al día en cualquier horario que recuerdes tomarlo (como por ejemplo una vez con el desayuno y al día siguiente con el almuerzo o con la cena). Esperar mucho entre las dosis puede hacer que los niveles del medicamento en el cuerpo fluctúen, lo cual puede llevar al desarrollo de resistencia a los medicamentos.

Además, algunos medicamentos son eliminados rápidamente del cuerpo, mientras otros pueden perdurar en la sangre durante muchas horas, o días inclusive. El saber cuán rápido o cuán lentamente, los medicamentos para el VIH son procesados en el cuerpo, nos dice que tanto “continuarán funcionando” si te olvidas de tomar una dosis en el horario correcto una vez cada tanto. Si estuvieras tomando un medicamento que logra niveles en la sangre que se mantienen por encima del mínimo necesario para conservar al VIH bajo control durante horas después de que haya pasado tu horario de la siguiente toma, entonces se dice que ese medicamento “sigue funcionando” bien aún pasado el horario. Si el medicamento disminuye sus niveles rápidamente por debajo de lo necesario después de pasar el horario de la dosis siguiente, se considera que no trabaja bien bajo estas circunstancias, y requiere que lo tomes estrictamente en el horario estipulado.

En el caso de una dosis al día, algunos medicamentos son más generosos que otros y esto es una importante consideración. Además, la combinación de medicamentos de una dosis al día puede contener ambos tipos de medicamentos (estables por mucho tiempo y los no tan estables), así que es importante que siempre tomes tus medicamentos, y que lo hagas en el horario correspondiente.

Los resultados de los estudios donde participaron personas con VIH y otras enfermedades que compararon dosis de una vez al día con la de dos veces al día, han sido mixtos. Aunque las personas generalmente prefieren la dosis de una vez al día, no todos los estudios hallaron que las personas que toman medicamentos una vez al día tienen mejor adherencia al tratamiento que aquellas personas que los toman dos veces al día .

Algunos expertos piensan que cuando se omiten dosis de una vez al día, la persona podría correr un mayor riesgo de desarrollar resistencia, en comparación con las dosis omitidas de medicamentos que se toman dos veces al día (o más frecuentemente). Esto se debe a que los niveles del medicamento en la sangre pueden bajar a valores peligrosos durante un período de 24 horas, si la persona omite una dosis del medicamento que se toma una vez al día, en lugar de omitir una dosis del medicamento por un período de 8 ó 12 horas sólamente.

¿Cuáles son las combinaciones de medicamentos más sencillas? (Una revisión de regímenes de menos pastillas y una dosis diaria)

Las compañías respondieron a la demanda de medicamentos para el VIH que requieran menos pastillas y que se tomen menos veces por día. Muchos medicamentos nuevos fueron desarrollados pensando en la simplicidad y muchos otros medicamentos previos han sido reformulados para permitir dosis más fáciles de tomar. También, es más común ver dos, o más medicamentos diferentes, combinados en una sola tableta o cápsula.

Medicamentos que ahora requieren un menor cantidad de pastillas
(aprobados oficialmente por la Administración de Alimentos y Fármacos de los Estados Unidos)
Medicamento Antes Hoy
Epivir (lamivudine, 3TC) 2 pastillas por día 1 pastilla por día
Kaletra (lopinavir/ritonavir) 6 pastillas por día 4 pastillas por día*
Rescriptor (delavirdine) 12 pastillas por día 6 pastillas por día
Retrovir (zidovudine; AZT) 6 pastillas por día 2 pastillas por día
Sustiva (efavirenz) 3 pastillas por día 1 pastilla por día
Videx y Videx EC (didanosine; ddI) 4 pastillas por día 1 pastilla por día
Viracept (nelfinavir) 10 pastillas por día 4 pastillas por día
*Tabletas de Kaletra (aprobadas en octubre 2005) comparadas con la formulación anterior en cápsula de Kaletra

Medicaciones que contienen más de un medicamento
Medicamentos que se usan individualmente Número de pastillas por día Nombre de la combinación Número de pastillas por día
Lopinavir y Norvir (ritonavir)* No disponible* Kaletra 4
Retrovir (AZT) y Epivir (3TC) 4 Combivir 2
Retrovir (AZT), Epivir (3TC), y Ziagen (abacavir) 6 Trizivir 2
Sustiva (efavirenz), Viread (tenofovir), y Emtriva (emtricitabine) 3 Atripla 1
Ziagen (abacavir) & Epivir (3TC) 3 Epzicom 1
Viread (tenofovir DF) & Emtriva (emtricitabine) 2 Truvada 1
*Lopinavir nunca ha estado disponible para su uso comoúnico medicamento, siempre estuvo formulado junto con Norvir. Por lo tanto, no se sabe cuántas pastillas de lopinavir y ritonavir serían necesarias si se usaran juntos en medicamentos individuales.

La mayoría de las compañías han estudiado si sus medicamentos se pueden usar una vez al día o no; y resultó que con algunos de ellos es posible, al menos en personas que comienzan tratamiento para el VIH por primera vez (las dosis de dos veces al día logran generalmente, niveles más elevados del medicamento en la sangre, lo cual podría ser necesario para tratar al VIH resistente a medicamentos).

La siguiente es una lista de medicamentos con dosis de una vez al día:

Inhibidores nucleósidos de la transcriptasa reversa (INTR)
Emtriva (emtricitabine)
Epivir (lamivudine)
Epzicom (Ziagen + Epivir)
Truvada (Viread + Emtriva)*
Videx EC (didanosine)
Ziagen (abacavir)
Inhibidores no-nucleósidos de la transcriptasa reversa (INNTR)
Sustiva (efavirenz)*
PrInhibitores de la proteasa
Kaletra (lopinavir/ritonavir)*— Sólo para personas VIH positivas que comienzan tratamiento por primera vez.
Lexiva (fosamprenavir), en combinación con Norvir (ritonavir)*— Sólo para personas VIH positivas que comienzan a tomar un inhibidor de la proteasa por primera vez.
Prezista (darunavir), en combinación con Norvir (ritonavir)*— Sólo para personas VIH positivas que comienzan a tomar un inhibidor de la proteasa por primera vez y para personas con resistancia para otros medicaciones, para no Prezista.
Reyataz (atazanavir), solo o en combinación con Norvir (ritonavir).
Pastillas que contienen más de una clase de medicamentos en combinación
Atripla (Sustiva + Viread + Emtriva)*
*Estos medicamentos de una sola dosis al día están listados como opciones preferidas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estatados Unidos, para personas VIH positivas que comienzan tratamiento por primera vez. Reyataz sólo se considera preferido cuando se lo combina con una pequeña dosis de Norvir.

Si estás interesado en comenzar o cambiar a un medicamento o régimen de medicamentos de una sola dosis diaria, asegúrate de discutir esta posibilidad con tu proveedor de atención médica.

¿Cómo prepararse para tener éxito?

Si estás buscando mejorar tu adherencia (o prepararte para comenzar un régimen nuevo) es importante que discutas con tu proveedor de atención médica, los miedos o retos que podrías enfrentar. Aunque la idea de hablar con tu proveedor de atención médica fuera loúltimo que quisieras hacer, un especialista en VIH debería responder con compasión y soluciones posibles. Los problemas de adherencia no son algo de lo que te debas avergonzar; son sólo una pieza más del rompecabezas que tú y tu proveedor de salud están armando para construir el mejor régimen de tratamiento para ti.

También existen una cantidad de consejos simples y herramientas para ayudarte a tener una mejor adherencia a tu tratamiento del VIH:

Consejos:
Esto puede sonar como una tontería, pero podrías probar usando caramelos masticables (jellybeans) o parecidos (M&Ms) primero. Piensa en esto como un experimento para ver si puedes adherirte a un régimen de tratamiento. Por ejemplo: los caramelos rojos representan a Reyataz, los azules a Norvir y los amarillos a Truvada. Pon 28 caramelos rojos, 14 caramelos azules y 14 amarillos en frascos separados. Igual que harías con un régimen verdadero, tomarás dos caramelos rojos, uno azul y uno amarillo una vez al día todos los días. Esto te brindará dos semanas de práctica, y si hubiera caramelos en los contenedores después de 14 días, sería bueno hablar con tu proveedor de atención médica acerca de los retos que tuviste que enfrentar en el camino.
 
Guardar tus medicamentos cerca de algo que usas regularmente, todos los días, te podrá ayudar enormemente. Algunos ejemplos incluyen: la máquina de hacer café, tu reloj de alarma o tu cepillo dental.
 
Averigua si tu clínica, una organización de servicios para el SIDA o la farmacia tienen algún programa que te llame gratuitamente para recordarte que tomes tus medicamentos. También puedes encontrar servicios en línea que ofrecen recordatorios y que envían un mensaje de texto o un correo electrónico todos los días en los horarios que tú quieras para ayudarte a recordar tomar tus medicamentos (Haz clic aquí para encontrar un programa que no esté afiliado con ninguna compañía farmacéutica).
 
Lee el manual de instrucciones de tu teléfono celular. Muchos teléfonos se pueden programar para que suene una alarma varias veces durante el día y la noche. Las personas son menos propensas a preguntar sobre el sonido de tu teléfono que si programas una alarma en tu reloj pulsera u otro aparato.
 
Si viajas frecuentemente siempre lleva los medicamentos en tu valija de mano y trae dosis extras en caso de que el vuelo se demore o se cancele.
 
Para asegurarte de que no existe ninguna interacción medicamentosa seria, muéstrale todas tus medicinas juntas a tu proveedor de atención médica. Para hacer esto lleva todos los medicamentos de receta médica, las medicinas de venta libre y tus suplementos herbales o nutricionales en una bolsa de papel y pídele a tu proveedor de atención médica que los mire uno por uno.
Algunas personas tienen más dificultades para recordar tomar los medicamentos en los días libres del trabajo o la escuela, cuando se quedan en la casa porque están enfermos, o en otros momentos en que sus horarios son diferentes de los habituales. Quizás tú necesites más apoyo para recordar tomar los medicamentos en días como esos.

Herramientas:
Existen pastilleros para una semana, dos semanas y un mes de medicamentos. Te ayuda a disponer organizadamente tus medicamentos por adelantado. Muchas personas con VIH usan estas herramientas económicas y accesibles.
 
Algunas farmacias separan las dosis diarias de medicamentos y las organizan y empaquetan separadamente en lugar de ponerlas en sus frascos.
 
Existen relojes disponibles que se pueden programar para que suene una alarma durante diferentes horas del día.
 
Si necesitas tomar tus medicinas regularmente cuando estás fuera de tu casa, consigue pastilleros de bolsillo. Algunos hasta tienen relojes con alarma incluidos.

¿Existen retos especiales?

Una vez que estuvo claro que el éxito del tratamiento del VIH depende enormemente de la adherencia, los científicos han estado tratando de identificar los retos que enfrentan muchas personas VIH positivas para adherirse al tratamiento. Al final resulta que la adherencia es una cuestión que afecta a todos por igual, con dificultades que afectan a las personas sin diferencia de su grupo étnico, sexo, estado económico y otras características.

Existen tres situaciones particulares que se han descubierto que afectan a la adherencia consistentemente:

La actitud cuenta. Las personas que sienten con mayor convicción que los medicamentos les hacen bien, generalmente tienen más éxito con la adherencia a su régimen que las personas que no creen en los beneficios del tratamiento. Quizás sea conveniente que revises tus razones para tomar medicamentos, con tu proveedor de atención médica y con otros amigos o familiares de confianza. Comprender cómo y por qué funcionan los medicamentos, y conocer las mejores maneras de minimizar los efectos secundarios también puede resultar útil.
Estado de ánimo. Varios estudios hallaron que las personas que están deprimidas tienen mayores dificultades para adherirse a los regímenes de tratamiento del VIH, comparadas con aquellas que no están deprimidas. Afortunadamente, existen muchos tratamientos disponibles para la depresión, desde medicamentos hasta psicoterapia que incluye a la terapia individual y grupal. Los síntomas de depresión pueden variar mucho y van más allá del simplemente sentirse triste. Algunos síntomas pueden llegar a sorprenderte, como dolor corporal, problemas para dormir y ataques de irritación. Lee nuestra lección sobre depresión y si sospechas que estas deprimido, habla con tu proveedor de atención médica.
 
Caos/estrés. El estrés y caos en tu vida pueden generar problemas de adherencia al tratamiento. El caos puede incluir mucho más que un simple cambio impredecible o abrumador en tu rutina diaria de actividades. Puede incluir cuán seguro y organizado sea tu hogar, así como también el manejo de cuestiones económicas. Algunas organizaciones que prestan servicios para el SIDA ofrecen servicios y clases para ayudarte a disminuir los niveles de estrés y caos en tu vida. Tu administrador de casos o tu proveedor de atención médica podrían derivarte también a otros lugares para buscar ayuda.
 
Cuidar de otros. Ser guardián o tutor de niños u otros adultos que se encuentren enfermos o sean discapacitados puede generar tensión en cualquiera. Las necesidades y preocupaciones de las personas de las cuales estás a cargo pueden ser abrumadoras y convertirse en prioridad para ti. Es importante recordar que tu salud debe estar primero; no puedes cuidar de otros si tú no estás bien. Algunos planes de las compañías aseguradoras de salud, organizaciones que prestan servicios para el SIDA, y ciertos programas en los condados y ciudades ofrecen asistencia de bajo costo o gratuita para personas que cuidan otras personas.

Unaúltima palabra

Aprender todo lo que puedas acerca del manejo del VIH y sus medicamentos no solo hará posible que tu adherencia sea más fácil, te ayudará a asegurarte el éxito de tu tratamiento en diferentes niveles. A continuación listamos algunas de las lecciones que te brindarán la información básica que necesitarás para hacer elecciones de tratamiento efectivas:

Lecciones del VIH y del SIDA Preguntas importantes sobre el tratamiento
Efectos secundarios & otros problemas de salud

Conocer a otras personas que están pasando por desafíos similares también puede ser de gran ayuda. Los foros de POZ.com y AIDSmeds.com te pueden ayudar a conectarte con otras personas VIH positivas que pueden ofrecerte apoyo y consejos:

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Última revisión: 12/13/2010

El contenido de esta lección fue escrito por el fundador y los escritores de AIDSmeds.com, y revisado por nuestro editor médico, el Dr. Howard Grossman. Podrás encontrar una biografía de nuestro equipo de escritores en la página "About Us."

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