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Lecciones del VIH y del SIDA Riesgos para el corazón

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¿Qué es la  enfermedad cardiovascular?

La enfermedad cardiovascular es un término general que se utiliza para describir las condiciones médicas que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos. Ejemplos de las enfermedades y condiciones cardiovasculares más importantes incluyen la enfermedad coronaria arterial, los ataques al corazón, la insuficiencia cardíaca y el accidente cerebrovascular.

La enfermedad cardiovascular es la causa principal de muerte en los Estados Unidos y una preocupación en aumento para las personas que viven con el VIH. Esto se debe, en parte, a que las personas con VIH están viviendo más tiempo que antes, debido al uso generalizado de la terapia antirretroviral (ARV). Y al igual que sus pares VIH negativos, su riesgo de padecer enfermedad cardiovascular aumenta una vez que cumplen los 50 y 60 años de edad.

El mismo VIH, puede aumentar el riesgo. Una carga viral elevada, cuando el VIH no se trata con antirretrovirales, se ha relacionado con la enfermedad cardiovascular. Sin embargo, muchos de los medicamentos que se usan para tratar el VIH pueden contribuir al desarrollo de enfermedad cardiovascular, particularmente al aumentar los niveles de colesterol y triglicéridos.

Lo bueno es que se pueden tomar muchas medidas para ayudar a prevenir y controlar la enfermedad cardiovascular. Décadas de investigaciones, en las que participaron personas VIH negativas y positivas, han demostrado repetidamente que los cambios del estilo de vida, como la dieta, el ejercicio físico, y el abandono del cigarrillo, pueden reducir enormemente el riesgo de enfermedad cardiovascular. Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes, existen varios medicamentos efectivos y otro tipo de intervenciones médicas. Cuando se toman decisiones importantes relacionadas con el tratamiento del VIH, como por ejemplo cuándo comenzar o cambiar de tratamiento y qué medicamentos usar, también es importante tener en cuenta los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

¿Cuáles son los diferentes tipos de enfermedad cardiovascular?

Existen varias enfermedades cardiovasculares. Algunas afectan directamente la estructura del corazón y su capacidad de funcionar. Otras afectan al corazón de manera indirecta ya que dificultan la circulación de la sangre a través de los vasos sanguíneos. Algunas personas nacen con defectos (congénitos), en el corazón o en los vasos sanguíneos, pero la mayoría de los problemas ocurren como resultado de enfermedades, el estilo de vida o la edad.

Algunas de las enfermedades cardiovasculares más importantes incluyen:
  • Aneurisma: Un aneurisma es una protuberancia en la pared de los vasos sanguíneos. Generalmente aumentan de tamaño con el paso del tiempo y pueden estallar.
  • Angina de pecho: Dolor en el pecho como resultado de una disminución de la cantidad de oxígeno que llega al corazón.
  • Arritmias: Un latido irregular del corazón.  A veces el corazón puede latir muy lentamente (bradicardia) o demasiado rápido (taquicardia), o puede padecer contracciones irregulares (fibrilación).
  • Cardiomiopatía: Enfermedad o daño en el músculo cardíaco, lo que disminuye su capacidad de bombear sangre.
  • Insuficiencia cardiaca congestiva: La insuficiencia cardíaca congestiva se produce cuando el corazón no bombea sangre con la fuerza que debería, por lo que el cuerpo no recibe la cantidad adecuada de sangre y oxígeno. Esta acción de bombeo debilitada puede causar la retención de líquido en los pulmones y en otras partes del cuerpo.
  • Enfermedad arterial coronaria / Enfermedad coronaria del corazón: Son las formas más comunes de enfermedad del corazón, se producen cuando la grasa y el tejido cicatrizal bloquean las arterias del corazón (aterosclerosis), lo que aumenta el riesgo de angina de pecho y de un ataque al corazón.
  • Ataque al corazón (Infarto de miocardio): Un ataque al corazón o infarto de miocardio, es un daño al músculo cardíaco causado por la pérdida del suministro de sangre. Los infartos de miocardio ocurren cuando un coágulo de sangre bloquea la circulación de la sangre a través de la arteria coronaria.
  • Presión sanguínea alta (Hipertensión): La presión sanguínea elevada es una fuerza excesiva de presión cuando la sangre circula a través de los vasos sanguíneos. Esto puede llevar a un ataque al corazón, accidente cardiovascular, insuficiencia cardíaca y daño en los riñones.
  • Enfermedad arterial periférica: La enfermedad arterial periférica ocurre cuando se tapan los vasos sanguíneos en las piernas y en los brazos. Esto puede causar dolor en las extremidades y  aumentar el riesgo de ataque al corazón o enfermedad cardiovascular.
  • Accidente cerebrovascular: Un accidente cerebrovascular ocurre cuando se interrumpe la llegada de la sangre al cerebro, generalmente se produce por un coágulo de sangre (accidente isquémico) o cuando se rompe un vaso sanguíneo (accidente hemorrágico). Ambos pueden causar la muerte de las células cerebrales en las áreas afectadas.
  • Problemas valvulares: Las válvulas del corazón, que se abren y cierran en las cuatro cámaras del corazón, permiten que la sangre circule en una dirección hacia adentro y fuera del corazón. Las válvulas pueden estrecharse (estenosis), ser incapaces de cerrar correctamente (prolapso) o pueden perder sangre (regurgitación).

¿Cuáles son las causas de la enfermedad cardiovascular en las personas con VIH?

Muchos factores pueden influir en el riesgo de enfermedad cardíaca. Algunos se pueden controlar y otros no. Algunos factores aumentan muchísimo el riesgo de enfermedad cardiovascular, mientras que otros sólo influyen moderadamente. Conocer el aporte combinado de tus factores de riesgo puede ayudar a tu proveedor de atención médica y a ti a determinar tu riesgo general de desarrollar enfermedad cardiovascular.

Factores de riesgo que no puedes controlar

Tanto el sexo como la edad tienen un gran efecto en la salud cardiovascular. En general, los hombres tienen un riesgo mayor que las mujeres y a una edad más temprana. Para los hombres, el riesgo comienza a aumentar a los 45 años de edad y continúa aumentando con cada año que pasa. En general, para las mujeres, el riesgo no aumenta sino hasta después de la menopausia. Sin embargo, cuado se llega a los 65 años de edad, el riesgo de enfermedad cardiovascular en las mujeres aumenta sustancialmente.

La raza también desempeña un papel en la salud del corazón, aunque no está completamente claro por qué es así. En general, los afroamericanos corren un mayor riesgo de padecer problemas como presión arterial alta y diabetes. Estos dos problemas de salud aumentan mucho el riesgo de que una persona padezca enfermedad cardiovascular.

También existe un riesgo genético – la enfermedad cardiovascular tiene más posibilidades de ocurrir en algunas familias que en otras. Si tus padres, abuelos o tíos sufrieron un ataque al corazón o un accidente cardiovascular a una edad temprana, las posibilidades de que tú también los padezcas es más alta que si tus familiares fueran sanos.

Factores de riesgo que puedes controlar

Si bien no podemos controlar nuestra edad ni nuestros antecedentes familiares, podemos influenciar en muchos otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

La dieta, el ejercicio físico y fumar tabaco tienen una profunda influencia en la salud del corazón. Estos tres en general se conocen como factores del estilo de vida. Si bien una dieta sana y hacer ejercicio físico rutinariamente contribuyen enormemente a la salud cardiovascular, fumar es una de las peores cosas, y además de su efecto negativo sobre la aterosclerosis y la presión arterial, también aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón y enfisema.

Uno de los factores de riesgo más comunes para muchas personas es tener niveles de grasas en la sangre – lípidos, como el colesterol y los triglicéridos – que estén fuera del rango saludable. Los cambios que no son sanos, generalmente significan que tus niveles de colesterol total, colesterol “malo” (LDL, siglas en inglés), o de tus triglicéridos están demasiado altos, o que tu colesterol “bueno” (HDL, siglas en inglés) está demasiado bajo. Una dieta inadecuada, la falta de ejercicio físico, fumar tabaco y el tratamiento ARV pueden contribuir a los problemas con los lípidos. Si tus niveles no son normales, la mayoría de los doctores recomiendan hacer cambios en el estilo de vida – tener una dieta más sana, hacer ejercicio físico y dejar de fumar – algunas veces, se lo combina con un cambio en la terapia ARV o con medicamentos diseñados para reducir los niveles de colesterol y de los triglicéridos. 

La presión sanguínea alta es otro de los factores que la mayoría de las personas pueden controlar. Una dieta sana, hacer ejercicio físico y dejar de fumar pueden ayudar a controlar la presión sanguínea. Cuando los cambios de estilo de vida no pueden lograrlo, algunos doctores recetan medicamentos para controlar la presión sanguínea.

La diabetes es también un factor de riesgo importante para el desarrollo de enfermedad cardiovascular. En particular, cada vez que el azúcar en la sangre aumenta demasiado y se mantiene demasiado alto, contribuye al desarrollo de enfermedad cardiovascular. Si tienes diabetes, hacer una dieta sana y ejercicio físico rutinariamente es aún más importantes, pero también lo es el control rutinario del nivel de azúcar en la sangre y el uso apropiado de cualquier medicamento que tu doctor te haya recetado para el tratamiento de la diabetes.

La misma infección con el VIH también puede representar un factor de riesgo. Los estudios han demostrado que las personas VIH positivas que no reciben terapia ARV tienen un nivel de colesterol HDL más bajo y un nivel más alto de triglicéridos que las personas no infectadas con el virus. También existe evidencia de que la respuesta hiperactiva del cuerpo a la presencia del VIH – inflamación –, especialmente si no es tratado, puede causar un daño gradual en el corazón y los vasos sanguíneos, aumentando potencialmente el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular. Y si bien las personas que viven con el VIH no pueden (por ahora) controlar si siguen o no infectadas con el virus, pueden manejar muchos de los problemas de salud que causa el virus.

¿El tratamiento del VIH aumenta el riesgo de tener un ataque al corazón?

Un número de estudios han analizado el efecto que los antirretrovirales (ARV) pudieran tener sobre el riesgo de desarrollar enfermedad del corazón. Si bien es cierto que muchos medicamentos para el VIH pueden causar efectos secundarios que aumentan el riesgo de padecer un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular, los estudios han demostrado que, en general, la terapia ARV en realidad puede proteger contra el desarrollo de la enfermedad cardiovascular.  

Un estudio internacional de gran tamaño, llamado Estrategias para el Manejo de la Terapia Antirretroviral (SMART, siglas en inglés) definió claramente el valor de la terapia ARV en cuanto a la prevención de la enfermedad del corazón en las personas con VIH. El estudio SMART enroló a personas con más de 350 CD4, que estaban bajo tratamiento o que aún no habían comenzado la terapia. Los participantes fueron separados al azar en uno de dos grupos: un grupo en tratamiento continuo, que nunca suspendió el tratamiento, y un grupo en tratamiento diferido que demoró o suspendió el tratamiento hasta que el recuento de células CD4 descendiera por debajo de 250, que luego volvió a iniciar el tratamiento hasta que las células CD4 aumentaran por encima de 350, momento en el que volvían a suspender el tratamiento hasta que el recuento llegara a menos de 250 y así sucesivamente.

En parte, este estudio comenzó porque se creía que los medicamentos ARV podían contribuir al desarrollo de enfermedad cardíaca. Los investigadores pensaban que cuanto menos tiempo una persona tomara ARV, menos problemas tendría en el corazón. Sin embargo, al contrario de lo que esperaban, hubo más ataques de corazón entre los que demoraron o suspendieron el tratamiento, en comparación con aquellos que comenzaron y se mantuvieron bajo tratamiento.

Lo confuso es que de hecho, muchos antirretrovirales han sido vinculados a efectos secundarios que pueden aumentar potencialmente el riesgo de enfermedad cardiovascular. Se ha descubierto que muchos inhibidores de la proteasa (IPs), algunos inhibidores no-nucleósidos de la transcriptasa reversa (INNTR) y unos pocos inhibidores nucleósidos de la transcriptasa reversa (INTR) pueden causar anormalidades en los lípidos en las personas con el VIH. Los IP y los INTR también han sido vinculados con el desarrollo de diabetes – otro riesgo para el desarrollo de enfermedad cardiovascular. Algunos medicamentos también han sido vinculados con un aumento en el riesgo de ataques al corazón, por motivos que no están aún claros.

Si bien los expertos concuerdan en que el riesgo de enfermedad cardiovascular está asociado con el tratamiento del VIH, también existen beneficios comprobados, tanto cardiovasculares como inmunológicos. Y al mismo tiempo que es necesario que exista un balance favorable entre los riesgos y beneficios cardiovasculares de la terapia ARV, existen maneras de mantener un balance favorable en personas que usan estos medicamentos. Esto incluye trabajar estrechamente con un proveedor de atención médica para asegurarse de que cuando se tomen decisiones de tratamiento, se tengan en cuenta todos los riesgos cardiovasculares – incluyendo el fumar, la dieta, el ejercicio físico, los antecedentes familiares, la presión sanguínea y el nivel actual de los lípidos –. También es esencial la vigilancia de estos factores de riesgo durante el tratamiento del VIH.  

A continuación verás una guía de las varias clases de medicamentos y su impacto sobre la enfermedad cardiovascular:

Medicamentos Impacto
Inhibidores nucleósidos de la transcriptasa reversa (INTR)
Zerit (stavudine), entre otros efectos secundarios, puede aumentar los lípidos,  la mayoría de los proveedores de atención médica recomiendan evitar su uso siempre que sea posible.
Zidovudine (que se encuentra en Retrovir, Combivir y Trizivir)  puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes – un factor de riesgo para desarrollar enfermedad cardiovascular – y en raros casos, puede dañar el músculo del corazón.
Se ha descubierto que abacavir (que se encuentra en Ziagen, Epzicom y Trizivir) y didanosine (que se encuentra en Videx y Videx EC) puede aumentar el riesgo de padecer un ataque al corazón. Estos resultados aún deben ser confirmados, y los expertos están tratando de determinar el mecanismo de acción por el cual estos medicamentos podrían aumentar el riesgo.
Inhibidores no-nucleósidos de la transcriptasa reversa (INNTR)
Efavirenz (que se encuentra en Sustiva y Atripla) puede aumentar de manera moderada los triglicéridos y el nivel del HDL. Viramune (nevirapine) no afecta el nivel del colesterol ni de los triglicéridos, excepto que aumenta el HDL.
Rescriptor (delavirdine), se usa muy raramente porque se debe tomar tres veces al día, y aumenta moderadamente los niveles de colesterol y triglicéridos.
Intelence (etravirine), el INNTR más nuevo, parece tener muy poco efecto sobre el colesterol y los triglicéridos.
Inhibidores de la proteasa (IP)
La mayoría de los IP pueden aumentar el colesterol total y el LDL y los triglicéridos;  el uso de Norvir (ritonavir) para potenciar los niveles en la sangre de los IP, puede exacerbar este efecto.
Reyataz (atazanavir) parece no aumentar los niveles de los lípidos, Sin embargo, cuando se combina con Norvir, los niveles de los lípidos se pueden ver afectados.
Inhibidores de la entrada (incluyendo los inhibidores de la fusión)
Fuzeon (enfuvirtide) parece no afectar los lípidos.
Selzentry (maraviroc) parece no afectar los lípidos.
Inhibidores de la integrasa
Isentress (raltegravir) parece no afectar los lípidos.

¿Cómo se diagnostica y vigila la enfermedad cardiovascular?

Algunas de las pruebas para diagnosticar o monitorear la enfermedad del corazón son bastante básicas, y es probable que tu doctor ya las esté realizando:

  • Nivel de los lípidos – La cantidad de grasas en la sangre. Éstos deben ser controlados rutinariamente, preferentemente en ayunas (12 horas después de haber comido o bebido algo, excepto agua). Para más información sobre el colesterol haz clic aquí y sobre los triglicéridos haz clic aquí.
    • Colesterol total – Mezcla total de colesterol bueno y malo. Lo ideal es tener menos de 200 miligramos por decilitro (mg/dL) de sangre, un nivel fronterizo es de 201 a 239 mg/dL y un nivel alto es de 240 mg/dL o mayor.
    • Colesterol LDL – Uno de los dos tipos de colesterol “malo”. El nivel ideal es por debajo de los 100 mg/dL, mientras que 160 mg/dL o más se considera alto.
    • Colesterol VLDL – El otro colesterol “malo.” Se calcula de manera indirecta como un porcentaje de los triglicéridos. Un nivel de VLDL normal generalmente está entre 5 y 40 mg/dL.
    • Colesterol HDL – El tipo “bueno” de colesterol. El nivel ideal es de 60 mg/dL o mayor. El nivel normal es de 40 a 59 mg/dL. Por debajo de 40 mg/dL es demasiado bajo.
    • Relación HDL/LDL – La relación HDL/LDL analiza la relación entre el colesterol bueno y el malo. La relación se determina dividiendo el valor del colesterol HDL por el valor del LDL. Por ejemplo, si una persona tiene un colesterol HDL de 50 mg/dL y un colesterol LDL de 150 mg/dL, la relación HDL/LDL sería de 0.33. El objetivo es mantener una relación HDL/LDL por encima de 0.3, siendo ideal una relación HDL/LDL por encima de 0.4.
    • Triglicéridos – Menos de 150 mg/dL es lo ideal, mientras que los valores mayores que 200 mg/dL son altos.
  • Presión sanguínea – De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), el número mayor (sistólica) debería idealmente ser menor que 120 y el número menor (diastólica) debería ser menor que 80. Generalmente se diría que la presión es de “120 sobre 80”. Una presión sanguínea de 140/90 ó mayor se considera como presión sanguínea alta o hipertensión.
  • Glucosa - El valor normal de la glucosa – la cantidad de azúcar en la sangre – es inferior a 100 mg/dL en ayunas. Un nivel en ayunas de 100 a 125 mg/dL se considera pre-diabetes y por encima de 126 mg/dL se considera diabetes. Otra prueba sanguínea requiere hacer un análisis en ayunas y luego beber un líquido azucarado, y se vuelven a medir los niveles de glucosa dos horas más tarde.
  • Función renal – El daño renal (en los riñones) puede ser una causa o un efecto de la enfermedad cardiovascular. El BUN (nitrógeno ureico sanguíneo), la creatinina y el ácido úrico son tres pruebas comunes de sangre para evaluar la función de los riñones.
Tu proveedor de atención médica puede ordenar pruebas adicionales relacionadas con la enfermedad cardiovascular. Estas pruebas pueden incluir un electrocardiograma (ECG), un ecocardiograma, una radiografía de pecho, una tomografía computarizada (TC), una resonancia magnética por imágenes (RMI), una prueba de estrés o una cateterización cardiaca.

¿Corro riesgo?

Como ya se explicó, muchos factores contribuyen al desarrollo de enfermedad cardiovascular. Pero, no todos los factores conllevan el mismo riesgo – algunos son mucho más graves que otros. Por ejemplo, se ha comprobado que fumar, así como también la diabetes, aumentan sustancialmente el riesgo de enfermedad del corazón. Estar excedido de peso en al menos 30 libras también podría aumentar tu riesgo, pero no en el mismo grado que fumar. Si bien estos principios han quedado bien establecidos en estudios que incluyen a personas VIH negativas, la mayoría de los expertos concuerdan en que los mismos principios también se aplican a las personas VIH positivas.

Usemos como ejemplo fumar cigarrillos de tabaco. A continuación presentamos a dos personas con los mismos factores de riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular, con la excepción de fumar tabaco. El riesgo de padecer un ataque al corazón dentro de los próximos 10 años se duplica en un fumador, comparado con una persona que no fuma:

  Paciente A Paciente B
¿Sexo? Male Male
¿Edad (años)? 45 45
¿Fumador? Si No
¿Antecedentes familiares de enfermedad del corazón? Si Si
¿Algún episodio de enfermedad del corazón? No No
¿Tiene diabetes? No No
¿Nivel de azúcar por encima de 100 mg/dL? No No
¿Altura? 5' 10" 5' 10"
¿Peso? 185 libras 185 libras
¿Cintura mayor que 36 pulgadas (mujer) o que 40 pulgadas (hombre)? No No
¿Presión sanguínea sistólica? 134 134
¿Presión sanguínea diastólica? 80 80
¿Toma en la actualidad medicamentos para la presión sanguínea? No No
¿Colesterol total? 290 mg/dL 290 mg/dL
¿Colesterol LDL? 165 mg/dL 165 mg/dL
¿Colesterol HDL? 36 mg/dL 36 mg/dL
¿Triglicéridos por encima de 150 mg/dL? Si Si
Riesgo de ataque al corazón dentro de los próximos 10 años: 30 % 16 %

Estos datos estimativos no salen de la nada – sino que fueron generados en un calculador de riesgo en Internet que ha sido establecido y verificado por un Panel Experto en Detección, Evaluación y Tratamiento del Colesterol Alto en Adultos (que trabajaron directamente con el Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre de los Institutos Nacionales de Salud). Si bien no tiene en cuenta ciertos factores de riesgo relacionados con el VIH – como el efecto de los medicamentos ARV y de la infección misma con el VIH – los expertos concuerdan en que el calculador es una herramienta útil para las personas VIH positivas y sus proveedores de atención médica cuando se trata de calcular el riesgo cardiovascular. Puedes acceder a una versión sencilla de este calculador haciendo clic aquí

La próxima sección resume algunas de las cosas que tú puedes hacer, en colaboración con tu proveedor de atención médica, para reducir tu riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular.

¿Cómo puedo reducir mi riesgo de enfermedad cardiovascular?

Es posible reducir sustancialmente el riesgo de enfermedad cardiovascular. Si dejas de fumar, en 10 años tu riesgo de padecer un ataque al corazón y un accidente cerebrovascular disminuye en aproximadamente un 300 por ciento. La dieta y el ejercicio físico también pueden disminuir tu riesgo enormemente. Estos cambios de conducta, en conjunto con un buen control médico, también pueden ayudar a las personas que ya han padecido un ataque al corazón o que han sido diagnosticadas con arterias significativamente taponadas. Para las personas que viven con el VIH, el manejo de la enfermedad cardiovascular quizás también incluya tomar decisiones acerca de cuándo comenzar el tratamiento ARV y qué medicamentos ARV evitar.

Algunas opciones a tener en cuenta:

  • Tratamiento para el VIH. Las guías federales del tratamiento del VIH recomiendan comenzar tratamiento antes de que el recuento de células CD4 llegue a menos de 350, en gran parte debido a que el riesgo de desarrollar enfermedad del corazón aumenta en las personas con un recuento menor de CD4 que no reciben tratamiento. Esto se debe a que, como dijimos antes, la falta de control de la replicación del VIH puede aumentar el riesgo de padecer daño en los vasos sanguíneos y el corazón.
  • Elige el tratamiento adecuado. Cuando se trata del riesgo de enfermedad del corazón, no todos los ARV fueron creados iguales. Algunos pueden aumentar el colesterol y los triglicéridos, mientras que otros pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes. Para más información sobre cómo elegir los ARV – o cambiarlos por otros si fuera necesario – haz clic aquí.
  • Deja de fumar. Fumar causa inflamación crónica en los vasos sanguíneos y en el corazón, afecta negativamente el colesterol, aumenta la presión sanguínea y puede provocar enfisema y cáncer de pulmón. Para más información y consejos sobre cómo dejar de fumar, haz clic aquí.
  • Vigila tu dieta. Comer mucha grasa saturada y azúcar procesado aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca y diabetes. Por el contrario, las personas que comen muchas verduras frescas, frutas, granos enteros, nueces y grasas sanas – como las que provee el pescado por ejemplo – parecen estar protegidas contra la enfermedad del corazón. Para más información sobre la dieta y la nutrición, haz clic aquí.
  • Mantente activo. El ejercicio físico fortalece el corazón, disminuye la presión arterial, mejora los niveles de colesterol y el estado de ánimo. Para más información sobre el ejercicio físico, haz clic aquí.
  • Reduce el nivel de estrés. El estrés crónico puede aumentar tu presión sanguínea y el nivel de hormonas relacionadas con el estrés. Haz clic aquí para aprender más sobre cómo mantener los niveles de estrés bajo control.
  • Considera usar medicamentos. Cuando los cambios en el estilo de vida no dan resultado – o no son suficientes para mantener los niveles de lípidos bajo control – hay varios medicamentos que pueden mejorar el nivel de colesterol y de los triglicéridos. Haz clic aquí para obtener más información.

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Última revisión: 12/2/2008

El contenido de esta lección fue escrito por el fundador y los escritores de AIDSmeds.com, y revisado por nuestro editor médico, el Dr. Howard Grossman. Podrás encontrar una biografía de nuestro equipo de escritores en la página "About Us."

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