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Una de las herramientas más importantes para luchar contra el VIH, es la relación que tienes con tu doctor y demás proveedores de atención médica. Vale la pena dedicar tiempo a buscar un doctor adecuado, y a ponerse firme si tienes que cambiar de doctor, porque el que tienes no te brinda lo que deseas. Varios estudios han mostrado que una persona VIH positiva, que se atiende con un doctor que trata a muchas personas que viven con VIH/SIDA, vive por más tiempo que una persona cuyo doctor sólo trata a unos pocos pacientes VIH positivos. En otras palabras, si fuera posible, ¡busca a un doctor que se especialice en el tratamiento del VIH!
Si no sabes adonde ir o a quién consultar para encontrar un doctor con mucha experiencia en el tratamiento de personas VIH positivas, entonces trata de contactar a la organización de servicios para el SIDA de tu zona; casi siempre, tienen una lista de doctores recomendables en tu área. Puedes conseguir el nombre y el teléfono de la organización de servicios para el SIDA de tu zona, en nuestro directorio en Internet, la guía en Internet más integral sobre los servicios médicos y sociales, que presenta a miles de organizaciones a nivel nacional – las que se pueden localizar por código postal, por el nombre, por el tipo de organización, por los servicios que ofrecen y por los grupos a quienes prestan servicios.
Habla con tu doctor y otros miembros de tu equipo de atención médica, incluyendo a asistentes médicos y enfermeros y comprueba si te sientes cómodo con ellos. Si no te sientes cómodo al hacer preguntas o hablando de temas íntimos con tu proveedor de atención médica (de tu vida sexual, de las drogas que consumes, de tu actividad intestinal, de crecimientos anormales en la zona inguinal o de infecciones recurrentes por hongos), tal vez tengas que encontrar a otro proveedor con quien sea más fácil hablar. Recuerda: tu doctor trabaja para ti. ¿Contratarías a un plomero con quien te sientes incómodo al hablar sobre el lavabo?
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